Nuevos tratamientos estéticos para reafirmar y tonificar la flacidez de los brazos

La flacidez de los brazos no se trata de un problema nuevo, pero sí de una cuestión que, llegada cierta edad, preocupa mucho a las mujeres.

La oferta de tratamientos para la flacidez de los brazos es amplia. Desde cirugías a procedimientos no invasivos, que pueden mejorar ampliamente el aspecto de los brazos.

A continuación, vamos a explicar que tratamientos hay para la flacidez de los brazos, cuáles son y cómo actúan.

La flaccidez, incluida la flacidez de los brazos, es un problema que preocupa a muchos y que es muy difícil de esquivar. Todos, tanto hombres como mujeres, vamos a tener que enfrentarnos con ella en algún momento. Pero hay que tener en cuenta que algunas personas están más predispuestas a la flacidez que otras. Como todo en la medicina, la genética tiene mucho que ver tanto con la flacidez en general como con la flacidez de los brazos en particular.

Pero existen otros motivos que pueden llevar a la flaccidez, además de la genética, como los cambios bruscos de peso o dejar de hacer actividad física. Incluso aquellas personas que no se cuidaron del sol por un tiempo prolongado pueden desarrollar flacidez de los brazos.

Además, los estrógenos van emparentados con la juventud de la piel. Cuando caen los estrógenos, por los cambios hormonales o por la menopausia, se ve afectada sensiblemente la producción de colágeno, entonces comienza a acentuarse la flaccidez. La elastina es la que da la capacidad elástica que tiene la piel, y el colágeno brinda la resistencia. Cuando empieza a caer la cantidad de colágeno, la piel comienza a perder la tensión y firmeza.

Soluciones para la flacidez de los brazos

Existen distintos tipos de soluciones:

Los tratamientos estéticos

Todos los procedimientos que se ofrecen en el mercado van destinados a tratar de que se vuelva a fabricar el colágeno perdido, para devolverle a la piel el efecto tensor. Estos tratamientos buscan irritar y estimular toda esa matriz donde está implantado el colágeno (la dermis), para que comience nuevamente a producir colágeno.
Es importante aclarar, que no existe ningún método infalible o milagroso en la medicina para el tratamiento de la flaccidez y menos la flacidez de los brazos. La flaccidez de los brazos y la de la cara anterior de la rodilla son las más difíciles de tratar y las que más molestan a las mujeres, y si bien los tratamientos alcanzan buenos resultados, no se pueden lograr soluciones mágicas.

A continuación describimos estos tratamientos:

Radiofrecuencia

Este método busca calentar la dermis a través de ondas. Se realiza deslizando el cabezal de un aparato sobre la piel y emitiendo ondas de radio que hacen vibrar las moléculas dentro de los tejidos. Esa vibración produce roces que genera calor, y logran que el colágeno se contraiga.

Este procedimiento necesita como mínimo 5 sesiones y a veces hasta 15 según el grado del problema y las expectativas del paciente. Las sesiones se hacen cada 20 días para que el organismo se recupere y fabrique colágeno nuevo. Mientras se desarrolla el tratamiento se puede hacer una vida normal. Es indoloro y sirve para cualquier parte del cuerpo.

Lifting de brazos

Se trata de un procedimiento que es quirúrgico. Hay diferentes grados, dependiendo de la cantidad de piel que haya que remover. En los grados menores se hace solamente un corte en la axila. Y para los pacientes más graves, sobre todo en gente que perdió mucho peso, es necesario realizar un corte a lo largo del brazo.

El lifting se recomienda en los casos más extremos, donde la radiofrecuencia no funciona. Se realiza con anestesia local y los pacientes son ambulatorios. Luego de la intervención se necesita un mes de recuperación, pero después de la primera semana ya se pueden retomar las actividades normales. Los puntos se reabsorben solos, y deja una cicatriz.

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico que se utiliza para tratar la flaccidez es más aguado y menos concentrado que los que se utilizan como relleno. Éste se aplica en forma de mesoterapia con el fin de hidratar la piel. Se usa para nutrir la piel y funciona como precursor del colágeno. Sirve de forma preventiva y para tratar la flaccidez en sus inicios.

El ácido hialurónico tiene una capacidad hidrofílica. Atrae agua de los tejidos e hidrata la piel desde adentro. Se inyecta con unas agujas muy finitas, de forma muy superficial y en pocas cantidades. Se puede combinar con productos anti-flaccidez para estimular la producción de colágeno.

Láser

Para la flaccidez de los brazos se utiliza un láser de diodo de 980 nanómetros. La finalidad que tiene es “calentar los vasos de la dermis, para irritar y estimular a esa inflamación momentánea para que se fabrique colágeno y que produzca un efecto tensor. Éste tratamiento lleva entre 5 y 7 sesiones.

Hacer ejercicio es la mejor solución

Si bien todos estos tratamientos pueden lograr importantes mejoras en las personas con flaccidez de brazos, los especialistas coinciden en que es fundamental complementar con ejercicio físico.

Se recomienda realizar rutinas con mancuernas, trabajar los deltoides y el tríceps: “Eso hace que la piel quede más tensa y firme. Hacer muchas repeticiones, de poco peso y sin alto impacto. Eso es fundamental, porque el alto impacto rompe cualquier tejido.”

Otro buen ejercicio es realizar pilates, y cualquier actividad aeróbica.

Prevención ante todo

Lo ideal para enfrentarse a la flaccidez es anticiparse al problema con la prevención: cuidarse del sol, hidratar la piel y hacer ejercicio.

Y luego, cuando inevitablemente comiencen los primeros signos de envejecimiento, recurrir de inmediato a los tratamientos cosméticos.



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